viernes, 6 de septiembre de 2013

LA BENDICIÓN DE JABES

1 Crónicas 4:10; Deuteronomio 33:21; Génesis 26:12-14

Recuerda a mi siervo Jabes, que clamó a mí diciendo: "¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe!". Yo le otorgué lo que me pidió, al igual que hago con mis hijos en el presente. Yo ensanché la herencia de Gad porque él administró justicia y mis juicios al pueblo de Israel. Permití a Isaac que sembrase en la tierra de Abimelec, rey de los filisteos, y le prosperé para que cosechara al cien por ciento en un año, y le hice llegar a ser tan próspero que los filisteos le tenían envidia. Yo extenderé tu territorio, hija mía, y bendeciré tu vida con la abundancia de mi herencia para ti.

DECLARACIÓN EN ORACIÓN

Padre, gracias por bendecir mi sustancia y la obra de mis manos. Extiéndeme como a Gad, y bendice mi vida como bendijiste las vidas de Isaac y Jabes. Que habite yo en seguridad bajo tu protección y tu cubierta, como cubriste a tus hijos en la Biblia. Bendice mi comienzo y mi final como hiciste con Job. Te alabaré por tus abundantes bendiciones y te honraré con mi vida.

0 comentarios :

Publicar un comentario

Escribe tus comentarios a continuación: