sábado, 27 de julio de 2013

CRECIMIENTO Y CAMBIO DÍA 8

BASADO EN TI

Y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta”. (2º Corintios 10.6)

Cuando tienes un problema, andas por la vida como si hicieras rafting, y te hubieras caído en el medio de los rápidos, y vas golpeando entre roca y roca. Y los del bote te miran sin mover un dedo, como diciendo “pobre, ya no hay solución, es el fin”.

Un hombre con sida pide dinero en la fila del autobús. Y lo único que consigue es que la gente se aparte. Una adolescente con anorexia, al límite de su resistencia física, pide a gritos solución, pero muchos la miran y no dicen nada.

En unas casas más allá, por la noche se sienten los gritos, pero nadie llama a la policía. “No te metas”, “hay que seguir la corriente”, “no te metas en lo que no te importa”.

La falta de decisiones de cambio y acción sumen nuestras vidas y las de los demás en un velo de apatía. Y por qué no, de indiferencia cómplice.

A Jesús le importaba la gente, y el tiempo que caminó este mundo luchó por cambiar situaciones presentando su propio y perfecto modelo de obediencia.

Miles de años después, su ejemplo hoy sigue cambiando vidas.

A Jesús le interesaba la gente, a eso vino. A mostrar que se puede ser ejemplo, y cambiar la historia.

¿Quieres cambiar el mundo?

¿Quieres impactar tu sociedad, tu grupo, tus amistades, tus vecinos?

¿Quieres ser un hacedor de historia?

Hoy, tú puedes tomar la primera decisión, que cambie algo en tu vida.

Y de aquí a poco tiempo, ver cómo el Juez de jueces ha juzgado la situación a tu alrededor, de acuerdo a tu obediencia.

Si quieres cambiar el mundo comienza hoy a cambiar tu propia historia.

Cuando yo comencé a estudiar el comportamiento humano, quería cambiar mi entorno, y no entendía que primero debía cambiar yo. Muchas personas abandonan iglesia, familia, amigos, cansadas de problemas y heridas.

El cambio sólo se produce si primero cambia uno mismo.

Puedo criticar la situación, irme, y nada cambiará. Y puedo cambiar yo, para que la situación cambie.

Esta tarde veía la película “Los intocables”, cómo se formó el grupo de federales encabezados por Elliot Ness que encarceló a Al Capone y logró lo “imposible”. Te aconsejo que la mires, porque un cristiano no debería ser menos que eso. No luchamos por la justicia simplemente, sino por establecer el Reino de Dios en la tierra, ¿no es un motivo que sobra para poner todo en la lucha?

Los intocables o incorruptibles.

Simples seres humanos, determinados a no ceder frente al “no se puede tocar eso” que dominaba en la sociedad estadounidense de la mano de la mafia y el terror.

Hay un momento de la película cuando Ness quiere abandonar, uno de los agentes del grupo había sido asesinado, casi toda la policía y justicia estaba comprada, todo estaba mal.

Cuando su gran amigo y compañero está muriendo, también asesinado por uno de los sicarios de Capone, lo toma de la solapa y le dice: “¿Cuánto estas dispuesto a dar?”

No le preguntó cuánto estaba dispuesto a perder, sino cuánto estaba dispuesto a dar.

Apenas quieras ser obediente y mostrar el ejemplo, el enemigo te susurrará al oído lo que perderás, amenazándote con ello.

Y Dios te preguntará cuánto estás dispuesto a dar en obediencia a Su Palabra, para que Él actúe.

Ness actuó, dio de sí lo mejor. Al Capone fue juzgado y encarcelado. Un hombre, una decisión, una obediencia, cambió la historia de una ciudad.

Cuando salía de regreso, un periodista le preguntó: “Usted es el hombre que logró lo imposible, como lo hizo?”

Ness contestó: “Estaba ahí, cuando la rueda giró”.

Por un momento, no mires lo que fue tu vida hasta este instante. No mires lo que no lograste, lo que no cambiaste.

Si hoy cambias algo, mañana la vida a tu alrededor será distinta.

No importa el precio a pagar, importa lo que puedo dar.

No importa mi nombre en las marquesinas, importa un cambio en situaciones.

Puedes lograr que de la muerte salga vida.

Que la violencia se cambie en paz.

Que la mentira se mude en verdad.

Que la corrupción no tenga más terreno, porque la denunciaste.

No escuches las amenazas oscuras. Yo puedo decirte que Dios es más grande que todas ellas. Él te sustentará. Él te protegerá. Él te guiará. Él estará contigo cuando todos te abandonen. Él luchará contigo cuando los demás te dejen solo. Él será tu bandera mientras cruzas los ríos desbordados, y el estandarte de tu victoria.

Él es la estrategia de tus planes de cambio, y la armadura con la que enfrentarás las batallas.

Se puede, sí se puede ser un intocable hijo de Dios.

Eres linaje escogido, real sacerdocio, guerrero de luz.

Las mil corrientes en contra no podrán contra ti.

Y a medida que venzas tus batallas, Dios juzgará las situaciones, y cambiará toda atmósfera alrededor de eso.

Es contagioso!! Pruébalo y verás. Hoy llega a tiempo a tu cita o reunión. Hoy no digas esa mentira ni te excuses sino di la verdad de frente. Hoy inicia el cuidado de tu salud y haz un plan semanal y mensual con objetivos claros de entrenamiento físico. Hoy rinde cuentas a quienes te rodean.

Hoy busca el perdón por tus viejas o nuevas fallas. Hoy escribe la lista de metas para el año y empieza a trabajar por la primera. Hoy abandona todo trato con la oscuridad, y toma control de la situación a través de la renuncia y declaración.

Hoy toma un compromiso con la integridad de tus relaciones y respétalo. Hoy inicia una rutina de respeto, amor, perdón, gracia y escucha activa en tu actitud hacia los demás

Hoy decide examinarte a conciencia y comenzar a obedecer la Palabra de Dios.

Hoy decide cubrir esa deuda ignorada. Hoy decide no ceder más cuando seas presionado a lo que no debes.

Hoy es el día perfecto y agradable, para que decidas cambiar el mundo.

Dios te bendiga en tu toma de decisiones y bendiga cada compromiso que asumas.

Tu vida y compromiso, son plenamente necesarios en el Plan perfecto de Dios.

Asume tu lugar, no eres cualquier pieza. Dios te hizo un engranaje perfecto.

Honra el sueño de Dios para tu vida, siendo obediente y tomando las decisiones necesarias.

Conviértete en un intocable de Dios.

Insiste en el cambio. Para que cuando la rueda gire, y la puerta se abra, estés ahí.

0 comentarios :

Publicar un comentario

Escribe tus comentarios a continuación: